martes, 4 de marzo de 2008

Brisas

Hay veces que me gusta ver las hojas caer, caen y caen. El otoño se acerca y junto con él los cambios de colores que siempre hay de una estación a otra. El viento se desliza suavemente sobre lo habitantes de la ciudad que después de un acalorado verano, solo ansian que esa brisa les llegué en la cara. Es ese viento una especie de sol de primavera, algo que esperamos y disfrutamos solo después de pasar por algo extremo a nivel de temperatura. Esperamos ansiosamente esa brisa que sabemos que llegara, y somos capaces de soportar el infernal verano y el invernal invierno (valga la redundancia). Seguro gente mirara sus calendarios, porque en Marzo suelen llegar los cambios (por lo menos aquí) y así, irónicamente llegaran los días más calurosos del año(por lo menos aquí), pero de todas formas ya veran las fechas con otros ojos, porque hay quienes dicen que Marzo pasa volando y otros que dicen que simplemente no pasa y se queda ahí, mirandonos las caras y riendose de nosotros, ya que Marzo es travieso y le gusta demostrarnos que esta allí de formas muy especiales, con gastos y cosas que no vale la pena mencionar, mucha economía, mucho flujo, mucho gasto y sobretodo mucho calor. Seguro la gente mira su reloj, porque las horas son importantes, cada hora represante un quedarse, un irse, un comer. Las horas punta y las valle (que no son majestuosos montes con nieve en la punta ni verdes y limpios valles) que vienen y van y significan el metro atrochado y micros llenas, pero cuando menos lo pienses llegara esa brisa, esa que te dara en la cara y te hará cerrar los ojos para disfrutarla y olvidar que estas aquí, olvidar el stress y el olor a axila de la persona que va a tu lado. Si lo piensas bien hay brisas y brisas, pero todas tratan de llevarte por un segundo lejos del aquí y del ahora, lejos de los presentes, pasados y futuros, de cuentas innecesarias y del vendedor de helados que vende baratijas que causan tumores. El otoño se acerca, pero recuerda que es temporal y que llegará el invierno, pero no te preocupes, siempre llegara el sol de primavera, esta ya predispuesto por la economía y supervivencia del planeta (a menos que el calentamiento global lo suprima claro). Por ahora solo espera aquella brisa y elevate, te daras cuenta que la hiel deja de serlo cuando piensas que es miel.

lunes, 3 de marzo de 2008

Pre-Fabricada

Alissa estaba de pié, junto a ella su madre que se encargaba que cada minucioso detalle quedará a la perfección, para ello utilizaba el gran espejo que estaba en aquella habitación vieja, un tanto terrorifica al igual que el espejo que tenía un rostro que con los años solo quedaba un craneo viejo con pelos colgando que daba la impresión de haberse deprimido de jamás ver otra cosa que la especie de farol que tenía al frente.
Alissa en ese momento lucía unos zapatos rojos y brillantes que eran de un rojo vivaz e incitador, un color vivo y lleno de movimiento que daba la impresión, hacían verse de más edad que lo que su estatura permitía a los ojos de la gente que solía verla a diario. Sus pies le dolían, pero eso no era importante en este momento.
Sus piernas con unas pantis que daban aspecto de bronceado a sus piernas que rara vez veian el Sol. Siendo ella una mujer de pantalones, era dificil que sus piernas tomasen ese color naturalmente, lo que es peor, era de extrañar que estuvieran tan bien formadas y aún así ella jamás las mostrase a menos que estuviese bañandose en alguna piscina del sector (lo que no sucedía en muchas ocasiones, ya que no solía ser muy sociable).
Más arriba una falda que mostraba casi crca de ese lugar preciado para las niñas, pero ella jamás había usado una falda, menos una de un color tan vulgar cómo rosa, ella solía decir que las mujeres indignas mostraban sus piernas con faldas para atraer hombres que buscaban a las niñas. Eso le parecia hasta ciero punto inmoral y falto de respeto.
Su cintura era decorada por un cinturon ancho de cuero de color rojo, que le daba un aspecto raro al traje que llevaba esa noche. Las hevillas plateadas aumentaban más este aspecto y esa forma de destacar una imagen femenina que se había estado escondiendo del mundo porque simplemente no le parecia.
Una chaqueta corta y del mismo rojo del cinturon era lo único que cubría su pecho y parte del abdomen, que con el frío que hacía aquella noche, dificil que la protegiese de un resfriado. Ella solía usar poleras grandes que no mostrasen el crecimiento de sus pechos, eso a ella le avergonzaba y más el hecho que su cuerpo estuviese cambiando a una fragilidad que le hacía más dificultoso correr y escalar arboles para recoger frutos y poder ver de las alturas.
Su cuello que llevaba una cadena de oro vieja, era opacado por su rostro completamente maquillado. Rubor en las mejillas, delineador y sombra en los ojos y un labial que resaltaba sus labios, así cómo unos maravillosos ojos azules cómo el cielo que parecian tener el poder de curar a cualquier persona que sufriese de soledad. Esos ojos alguna vez vieron sangre entre sus piernas y se helaron, esperaba que esa fecha no llegara, sus zafirros perdieron el brillo, intetonto ocultarlo, pero su madre también conocía esa fecha.
Su pelo largo y castaño se deslizaba hasta su cintura dandole el aire de una ninfa. Muchas veces la habían tratado así en casa de su madre, pero le decían que la ropa de niño no le quedaba, que ella era una señorita. Su madre sólo reia ante esos elogios hacía su hija, pero nunca hizo otro comentario más que sonreir y moverse con gracia.
Ya era la hora, Alissa debía bajar, ella hubiese preferido otro destino, pero el suyo ya estaba fijado desde el día de su nacimiento.

Mentiroso

Entra un niño corriendo a su casa mientras los adultos conversaban en la mesa sobre cosas de adultos. Muy excitado y dando la impresión de estar a punto de estallar grita.

-He visto un árbol enorme, era alto tan alto que sus ramas se expandían hasta el cosmo y veian pasar las estrellas junto a ellas. Era tan amplio que su sombra se alzaba sobre la mayoría de las casas del vecindario y sus hojas son tan vivas que cuando caen danzan y al caer en la tierra se transforman en arbustos y flores!

Todos lo miraron extrañado y se echaron a reir. Después le explicaron que habían cosas que eran imposibles y que mejor se dedicara a estudiar para ser un gran medico cuando fuese mayor e hiciera cosas de verdad constructivas.

sábado, 1 de marzo de 2008

Track Nº0

Hare una pequeño receso creativo por hoy para poner (al estilo más indie, pero no, no es mi intención poner una canción mamona y existencialista) una pequeña lyric de una canción que llamó mi atención cuando recien pude leer su lyric en Ingles (estaba en Japones/chino? y obviamente yo no se ese idioma) y eso.

GOMU OKKUSENMAN



I've done this when I was a kid
He hecho esto cuando era un niño
It's a faded memory
Es una memoria descolorida
A red and white cap on my head
Un gorro rojo y blanco sobre mi cabeza
Ultraman, Ultraman Seven!
Ultraman, Ultraman Seven!
When I was a kid, a fond memory
Cuando yo era un niño, una cariñosa memoria
When I eat curry and stuff
Cuando como el curry y cosas
Silver spoons on my eyes
Cucharas plateadas sobre mis ojos
Ultraman, Ultraman Seven!
Ultraman, Ultraman Seven!

But now I've forgotten all that
Pero he olvidado todo eso ahora
And I'm living each day
Y estoy viviendo cada día
Like I'm being chased by something
Como si yo estuviera siendo cazado por algo

Even if I look back
Incluso si miro hacía atras
(In the forgotten photo album)
(en el albúm fotográfico perdido)
I can't go back to those times
No puedo regresar a esos tiempos
(Photos of myself doing stupid things)
(fotos de mi haciendo cosas estúpidas)
Anymore
Nunca más
(Laughing with friends)
(Riendo con amigos)
Ultraman, Ultraman Seven!
Ultraman, Ultraman Seven!
Where are those guys now?
Donde están esos chicos ahora?
What are? they doing?
Que están ellos haciendo ahora?
The answer is still unclear
La respuesta sigue inconclusa
Ultraman, Ultraman Seven!
Ultraman, Ultraman Seven!

But now I've forgotten all that
Pero he olvidado todo eso ahora
And I'm living each day
Y estoy viviendo cada día
Like I'm being chased by something
Como si yo estuviera siendo cazado por algo


The courage you gave me is
El coraje que tú me das es
110 Billion! 110 Billion!
110 billones! 110 Billones! (Okkusenman! Okkusenman!)
The seasons that have passed were
Las estaciones que han pasado eran
Dramatic
Dramaticas

We've done this when we were kids
Nosotros hemos hecho esto cuando eramos niños
Wearing the 3D glasses
Usando lentes de 3D
That came with magazines
Que venian en las revistas
Ultraman, Ultraman Seven!
Ultraman, Ultraman Seven!
Memories we've forgotten as we grew up
Memorias hemos olvidado como hemos crecido
Revives vividly
Revive vigorosamente
Making an L with our arms
Haciendo una L con nuestras manos
Ultraman, Ultraman Seven!
Ultraman, Ultraman Seven!

But now I've forgotten all that
Pero he olvidado todo eso ahora
And I'm living each day
Y estoy viviendo cada día
Like I'm being chased by something
Como si yo estuviera siendo cazado por algo


Even if I look back
Incluso si miro hacía atras
(Opening the aged diary)
(Abriendo el antiguo diario)
I can't go back to those times
No puedo regresar a esos tiempos
(On the faded pages)
(En las páginas desteñidas)
Anymore
Nunca más
(The name of my first crush)
(El nombre de mi primera conquista)
Ultraman, Ultraman Seven!
Ultraman, Ultraman Seven!
Now I just look back to those times
Ahora yo solo miro hacía atras esos tiempos
I was able to laugh innocently
Era capaz de reirme con inocencia
Unaware of inpure things
Inconciente de las cosas impuras
Ultraman, Ultraman Seven!
Ultraman, Ultraman Seven!

But now I've forgotten all that
Pero he olvidado todo eso ahora
And I'm living each day
Y estoy viviendo cada día
Like I'm being chased by something
Como si yo estuviera siendo cazado por algo


The courage you gave me is
El coraje que tú me das es
110 Billion! 110 Billion!
110 billones! 110 Billones! (Okkusenman! Okkusenman!)
The seasons that have passed were
Las estaciones que han pasado eran
Dramatic
Dramaticas

miércoles, 27 de febrero de 2008

Rumores

Siempre que me sentaba a comer con mis compañeros a la hora de almuerzo, solían hablar de cosas que oian por allí. Rendijas escondidas, agujeros en los muros, todo era un infimo lugar donde potencialmente podía haber alguna noticia inesperada que cambiase el curso del día a un espiral de dudas sin respuesta. Yo en mi caso personal, suelo escucharlos la mayoría del tiempo, a veces llegan con cosas bastante símpaticas y novedosas, cómo a veces con chismes de los más bajos que jamás halla escuchado. Con respecto a estos últimos, había algo que me hacía sospechar que lo de hoy no sería nada más que eso. Tal vez fuese la sonrisa con la que llegó Carlos o los manos temblorosas de Andrés que ya hacían una especie de predicción de lo que ya venía. Apenas nos sentamos con nuestros respectivos almuerzos sono la euforica voz de Andrés.

-Y supieron la última-comentó excitado.
-No, pero me huele a que pronto lo sabremos, o no Josefa?-responde Karen curiosamente-.
-Ah...si-respondó con un interes casi fingido-. Seguramente es algo que no querremos perdernos.
-Obviamente que les interesara-responde Carlos-. Aunque-baja la voz-hay que hablarlo en voz baja, ya que si nos escucha puede que corramos peligro y ella está muy cerca-.
-Ella, quien es ella?-pregunta Karen totalmente absorbida por el juego de bajar la voz, casi cómo un espía encubierto-.
-Shhhhhhhhh. Baja la voz. Vieron a la chica nueva que llegó, esa, la que no hizo más que saludarnos y no habló más. Si ella, Karen no la mires, se va a dar cuenta que hablamos de ella...-.

Aunque ella ni parecía notar nuestra presencia en aquel lugar, se hallaba totalmente pérdida en su pote lleno de arroz y carne sin comer, cómo quién contempla el agua de un estanque turbio buscando un reflejo inexistente que jamás llegara a existir. Me pareció ver sus ojos inescrutables, sin vida, solo observando, arrojar una lágrima. Quizas era sudor, o alguna gota de agua pasajera que pasaba por allí.

Mientras yo la observaba, al parecer, los chicos me estuvieron vigilando, casí cómo si pensaran que me aseguraba de que no nos estuviera mirando. Carlos es el primero en hablar cuando salgo de mi trance.

-Josefa, no se dió cuenta, verdad?-pregunta Carlos casi como esperando mi asentimiento para seguir contandonos la historia. Yo solo me límito a asentir con la cabeza a lo que él retoma la historia que iba a comenzar a narrar-. Me dijeron que su nombre es Micaela y que la transfirieron de un colegio de otro sector. Dicen que la transfirieron por problemas con sus compañeros, aunque a mí me dijeron que no era por eso, que fué porque mató a alguién en su anterior escuela y...
-No me asustes, insensible-chilla despacio Karen que parece asustada con la noticia-. Lo único que quieres es asustarme para irme a la casa contigo, pero ni creas que pololeare contigo porque...
-Shhhhhhhhhhhh-la interrumpe Andrés a lo que ella responde cruzandose de brazos y haciendo una especie de puchero-. Dejemos que Carlos terminé de contarles lo que pasó.
-Gracias compadre. Pro-sigo-cambia el tono de voz a uno más ceremonial y termina lo que empezó-. Dicen que ella amaba en secreto a una compañera. Si Karen, compañera-responde al ver la cara de asco de Karen-, me contaron que por muchos años se notaba que ella era distinta, solitaria, casi sin amigos, a excepción de aquella chica a la cual amaba en secreto. Eran mejores amigas y solían verlas juntas todos los días de clases, hacían juntas los trabajos, iban a los mismos talleres, sin contar el secreto, eran las personas más únidas, hasta aquel día-dijo ensombreciendo tanto su rostro como el tono de voz-. Ella había decidido declararle sus sentimientos el día del aniversario del colegio, en el cual, por las noches hacían un gran baile. Nadie sabe que sucesió entre ellas dos. Lo que si se sabe, es que en medio de la pista de baile, comenzó a gotear sangre. Cuando lo notaron muchos se asustaron, y más aún cuando vieron arriba, en la bola de cristal, un cuerpo que colgaba. Era el de la amiga de Micaela, y encerrada en la biblioteca se hallaba Micaela cubierta de sangre y cuchillo en mano. Cuentan que cuando la encontraron, ella dijo que ya era tarde. Obviamente por aquel acto la echaron y después de pasar por muchos colegios más vinó a parar aquí, nadie sabe por qué. Dado su expediente criminal y sus costumbres, lo que recomiendan es no acercarse mucho a ella, ya que seguramente te terminará matando-.
Andrés se soba las manos de la emoción, Karen se tapa la boca y Carlos, satifecho, mira a Karen casi como esperando que ella lo vaya a abrazar. Yo sin embargo continuo mirandola a ella y su plato sin comer y sus ojos ensombrecidos por la soledad. ¿Será que dicen eso a casa lugar que vas y te sigue como las las pulgas siguen a los perros antes de morir?. Después los chicos cambian de tema mientras Micaela (si es que así se llama) se retira sin haber comido nada. Nunca más volvimos a saber de ella. Y a los pocos días de su desaparición dejó de ser noticia y ya no tuvieron de que hablar.

Desde aquel incidente, en el cual Karen se emparejo con Carlos, comencé a sentarme sola donde alguna vez se sentó ella, intentando comprenderla y quedando con las ganas de haberle dirigido la palabra por lo menos una vez y enterarme de primera fuente su tragedía, porque la soledad carcome el alma y los sentimientos si no existe una compañía que la aplaque por un momento. Quién sabe?. Quizas comiencen a hablar que me comencé a sentar sola porque hice algo malo o asesine a mis padres o me volví loca. Pero lo hice de manera que mis compañeros tuviesen algo de que hablar y yo poder entender que se siente mirar un plato y no encontrar nada, nisiquiera hambre, sólo la soledad, que no llena nisiquiera un tripa.

martes, 26 de febrero de 2008

Sin Salida (nisiquiera de emergencia)

Eliza se levantó con la cara de desgano que solía hacerlo a diario. Desde que su madre murió que ella ya no tenía esa fuerza que tenía todas las mañanas (por lo menos en las mañanas). Se levantó, se duchó con agua fría (su madrastra junto con su padre habían prohibido por motivos de ahorro prender el calefont). Entumida salió de la ducha, se vistió con sus andrajosas ropas y fué a la mesa, tomo un el trozo de pan añejo que le correspondía por el día (bases de ahorra de su padre y madrastra), mientras veía a su hermanastro engullirse sin preocuparse una sartén con huevo y pan fresco (las ironías del ahorro). Se dirigió al colegio a pie, y no es que no le dieran dinero para locomoción, pero tenía dos motivos de peso para hacer la caminata: primero, porque ella necesitaba comer y el dinero que gastaba en el bus le serviría para comprarse lo que fuera y poder saciar esa hambre que pan y agua no sacían en la mañana; y lo más importante, era el único momento del día en el que se sentía tranquila, porque felicidad no existia en su vocabulario.
En el colegio, típico que esta el personaje bullying del curso, el cual es víctima de sus compañeros por el simple hecho de existir, en este caso, Eliza era torturada por sus compañeras desde que ella recordaba (o lo que preferia recordar de su vida). Su ropa andrajosa siempre era motivo de burla entre sus compañeras, las cuales no olvidaban nunca reirse de sus prendas remendadas y viejas (que ella misma remendaba cada noche), ni tampoco reirse de su delgadez o de la palidez de su cara, de su soledad, aquí, todo lo que tuviese relación con ella era un chiste. Obviamente al llegar sus compañeras comenzaron a burlarse de ella y eso duró todo el día. No habían adultos responsables que se diesen cuenta de su existencia o dolor, estaban demasiado ocupados en sus vidas, clases y cosas de adultos como para fijarse en el debil llanto de una niña que no compartía con nadie, no había tiempo para eso, los adultos tienen otro ritmo y no pueden perder tiempo en nimidades. Caminó de vuelta a casa y notó que la suela de su zapato que ya estaba bastante gastada tenía un agujero, pero no había tiempo, era tarde y debía cocinar.
Llego algo tarde, por lo que tuvo que hacer la cena rapido, sacó un plato pequeño y se fué a su habitación a remendar su ropa, debía hacerlo antes que llegaran sus "padres" que si la sorprendían despierta, la castigarian. Lamentablemente al día siguiente tenía prueba y debía estudiar, eso condeno su existencia, o lo que quedaba de ella. Su madrastra subió a quejarse que no le había puesto suficiente sal, y al verla levantada la azoto muchas veces hasta aburrirse y gritarle que sin ellos, ella ahora no sería nada. Desesperada y cómo la gota que rebalso el vaso, Eliza decidió acabar con aquello que la condenaba a estar allí. Nada podía ser peor que eso, pensó, y aunque esto vaya a terminar algún día, nada podía ser peor que eso. Tomó una sabana y amparada en un mundo mejor, amarro la cuerda y saltó.

Eliza se levantó con la cara de desgano que solía hacerlo a diario. Se levantó, se duchó con agua fría. Entumida salió de la ducha, se vistió con sus andrajosas ropas y fué a la mesa, tomo un el trozo de pan añejo que le correspondía por el día, mientras veía a su hermanastro engullirse sin preocuparse una sartén con huevo y pan fresco. Se dirigió al colegio a pie. Obviamente al llegar sus compañeras comenzaron a burlarse de ella y eso duró todo el día. Caminó de vuelta a casa y notó que el hoyo de su zapato que ya estaba bastante gastada tenía un le había roto el pié y el calcetín, pero no había tiempo, era tarde y debía cocinar. Llego algo tarde, por lo que tuvo que hacer la cena rapido, sacó un plato pequeño y se fué a su habitación a remendar su ropa, su madre entro a la pieza a quejarse que la comida estaba muy salada y la golpeo hasta cansarse, ella intento colgarse...pero eso no puede hacerse dos veces. El caminar ya no la relajaba, ya que esto...ahora...era para siempre...

viernes, 22 de febrero de 2008

Diferente

Entro Lucy, a quién nunca la habían oido hablar, salir corriendo de su casa llena de dicha, saltando y gritando de felicidad. Corrió hasta la plaza principal donde comenzó agritar a toda voz.

-Soy normal! Soy normal! Por fin soy normal!

Por lo que un hombre de aspecto extranjero se le acerca y le pregunta.

-Y por qué tu dicha del hecho de ser normal que a nadie le causa gracia y donde todos buscan ser diferentes?

A lo que ella contesta.

-Porque he encontrado aquello que me hacía distinta, y ahora tengo eso, eso que tienen todos, hasta los que buscan ser diferentes. Ahora soy normal!

Pero el sigue con duda y le pregunta.

-Entonces que es aquello que encontraste.

Ella lo mira de reojo y con una sonrisa responde.

-Señor, que acaso no entiende, mi padre me ha violado!

El hombre no sabe que contestar, ¿Acaso en ese pueblo el violar es normal?. Lucy nota su desconcierto y amablemente le responde.

-No es el hecho de haber sido violada el que me hace feliz, si no el hecho de que como todos...por fin tengo algo de que salir. En otras palabras señor: Por fin tengo mi propio trauma y ahora debo superarlo.

El hombre la mira un rato hasta que ella se marcha. Él, aún sorprendido se va pensando que que loca estaba aquella niña y que raro era aquel pueblo. Después de un rato, ya lejos de ese lugar se sienta a pensar que cual es su trauma, ya que el también teme llegar a ser distinto.